¿Por qué sigue filtrando si ya impermeabilizaron?
En la mayoría de los casos porque se selló la mancha y no el punto de entrada. El agua entra por una junta, un desagüe mal resuelto o una fisura en el nivel superior, viaja por dentro de la losa y sale donde encuentra salida. Mientras ese punto siga abierto, la capa nueva solo desvía el recorrido.
Causa 1: se trató el síntoma, no el origen
La mancha en el cielo raso marca dónde sale el agua, no dónde entra. Puede haber varios metros de diferencia. Localizar el origen exige revisar el nivel superior, los pasatubos, las bases de equipos y las juntas cercanas, y a veces una prueba de inundación controlada para confirmarlo.
Saltarse ese paso es lo que convierte un trabajo de una vez en un gasto recurrente.
Causa 2: el soporte no estaba en condiciones
Ninguna membrana compensa un soporte defectuoso. Si la losa tiene pendientes que empozan agua, fisuras vivas sin abrir y sellar, o encuentros con muro sin media caña, el sistema va a fallar exactamente ahí. La preparación es entre el 60 y el 70 % del resultado, y es la partida que más se recorta cuando se compite solo por precio.
- Pendiente mínima hacia los desagües: el agua no debe quedarse.
- Fisuras abiertas en V, limpias y selladas antes de aplicar.
- Media caña en todo encuentro entre superficie horizontal y vertical.
- Superficie limpia y seca según lo que exija el fabricante del sistema.
Causa 3: los puntos críticos quedaron sin refuerzo
Las impermeabilizaciones casi nunca fallan en el centro de la losa. Fallan en los desagües, en el perímetro, en las bases de los equipos de aire acondicionado, en los pasatubos y en las esquinas. Son los puntos donde el material tiene que doblarse, adherirse a otro material o rodear un obstáculo.
Cada uno de esos puntos necesita refuerzo específico —malla, banda o solape adicional— y es lo primero que se elimina cuando se busca abaratar.
¿Cómo se verifica que el trabajo quedó bien?
Con una prueba de agua sobre el sistema terminado, antes de dar la obra por cerrada. Se represa el área, se deja lámina de agua durante un tiempo definido y se revisa el nivel inferior. Es una verificación barata que evita descubrir el problema en la primera tormenta fuerte.